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El diseño y creación de joyas
por ordenador ocupa ya un lugar
destacado en el mundo de la publicidad y el marketing. Años
atrás las empresas de joyería
fotografiaban sus modelos para
utilizarlos en sus catálogos y
anuncios; más tarde, con la presencia
del ordenador se comenzó
a desarrollar el retoque fotográfico
para mejorar la calidad de la
joya. Actualmente la posibilidad
de representarla virtualmente,
como si ya estuviera acabada y
con una calidad visual superior a
su modelo real, abre las puertas
de un mundo casi imaginario
A medida que la potencia de cálculo
de los ordenadores va avanzando,
surgen nuevas aplicaciones impensables
hace años. El sector de la joyería
no es ajeno a esta evolución, ha
ido incorporando a su cadena de producción
estas nuevas posibilidades.
Éste es el caso de los programas que
permiten visualizar de forma realista
las joyas que previamente se han
modelado en Rhinoceros.
Dada la escasa potencia de los equipos
informáticos en el pasado, la finalidad
de los programas hasta ahora era intentar
simular la realidad en el mínimo
tiempo posible, generando imágenes
con un buen aspecto, aunque era fácilmente apreciable que habían sido
creadas con ordenador. Un buen representante
sería el programa Flamingo,
que permite generar en pocos minutos
una imagen correcta para presentar un
diseño con muy buena calidad.
¿Confundiendo la realidad?
Actualmente está apareciendo una
nueva generación de programas de
visualización fotorealista con tanta
perfección que pueden llegar a confundir
al espectador sobre la veracidad
de la imagen virtual. Están
basados en el cálculo del comportamiento
de la luz, tal y como sucede
en el mundo real.
Para crear una imagen tan real el
ordenador debe generar millones de
cálculos en un proceso todavía bastante
prolongado. De hecho, en función
de la resolución final que de
seamos para la joya, una imagen de
esta calidad puede tardar generalmente
entre dos y cuatro horas. Es
por ello que la generación de estas
imágenes está más enfocada al
mundo de la publicidad y a presentaciones
donde se requiera la mejor
calidad, en las que el coste no sea
tan importante como la calidad final.
Generalmente las joyas que se presentan
en una publicidad están retocadas
para corregir los reflejos indeseados
en el metal, así como las pequeñas
imperfecciones, dando
como resultado una mejora del
aspecto general de la imagen. Esto
se hace más necesario cuando ésta
aparece con un tamaño superior al
natural, dado que el efecto lupa
ampliaría cualquier imperfección,
desmereciendo la pieza. De este
modo, presentar la joya generada
con ordenador simplifica este trabajo,
pudiendo mostrarlas perfectas a
cualquier tamaño.
Las grandes firmas ya utilizan estas
técnicas para presentar sus productos.
Un profesional puede ver claramente
las diferencias entre la perfecta
joya de la publicidad y la misma
joya expuesta en un escaparate. La
perfección del anuncio habrá desaparecido desaparecido
en gran medida en la joya
real, pero para el público en general
la pieza del anuncio ya habrá trasmitido
todas las sensaciones de glamour
y connotaciones que el publicista
quería comunicar.
Rozando la perfección
El evidente despegue de los sistemas
informáticos hace pensar que el tiempo
de cálculo para generar una de
estas imágenes pasará de horas a
minutos en pocos años. Esto permitirá
su utilización de una forma viable
también por los diseñadores, quienes
podrán ver el aspecto real de la
pieza antes de empezar si quiera a
trabajar cualquier metal real.
Uno de estos programas es Maxwell
Render. En su primera versión está
totalmente integrado a Rhinoceros,
desde donde podemos aplicar materiales
y preparar la escena para que
Maxwell se encargue de hacer el cálculo
de la imagen realista.
Trabajar con Maxwell Render es muy
parecido a realizar una fotografía en
un estudio fotográfico: debemos
seleccionar el tipo de objetivo, la sensibilidad
de la película, el tiempo de
exposición y el diafragma que nos
dará más o menos campo de profundidad.
Para generar un nuevo material
de una gema es necesario conocer sus
características físicas como el índice de reflexión, anisotropía o dispersión,
entre otros. Afortunadamente para el
usuario, la gran mayoría de los materiales
de joyería ya están creados y
listos para usar.
Una de las características más espectaculares
de Maxwell Render es la
posibilidad, una vez realizado el render
o cálculo, de modificar la potencia
lumínica que emiten las fuentes
de luz e incluso apagarlas, para comprobar
diferentes efectos de iluminación
sobre la imagen.
El precio de los programas de visualización
fotorealista va desde los 295
euros de Flamingo, hasta los 900
euros de los programas utilizados para
publicidad y presentaciones como
Maxwell Render. Tarifas relativamente
económicas para una empresa de
joyería, sobre todo en comparación a
las de antiguos programas de visualización
que llegaron a alcanzar un precio
hasta 10 veces superior a los mejores
programas de hoy en día, accesible
sólo a estudios de arquitectura y grandes
empresas. |